Prevención de dolores musculares

Calor, alimentación equilibrada, hidratación suficiente, estiramiento muscular. Tips para prevenir los dolores musculares antes y después de practicar ejercicio físico.

Antes de iniciar una actividad física:

  • Calentar

Es importante comenzar la actividad física progresivamente, de este modo las células musculares se preparan para contraerse de manera cada vez más intensa. Los ligamentos se vuelven más elásticos y las articulaciones se aprestan a absorber el impacto. El cuerpo necesita organizarse antes de que se produzca el esfuerzo.

  • Magnesio

A pesar de ser un mineral clave en la fabricación de la energía en las células, las estadísticas más recientes estiman que un 70 por ciento de la población sufriría una carencia de magnesio. Dado que este mineral se elimina mediante la transpiración, es importante recibir un aporte continuo, de entre 300 a 400 miligramos diarios. El magnesio lo encontramos en las legumbres y en algunas aguas minerales; también podemos recurrir a los suplementos.

  • Azúcares lentos

Los azúcares lentos (pastas, arroz y legumbres) son los mejores aliados de los músculos, tanto antes como después de trabajarlos. Estas sustancias almacenan la energía en las células y el hígado y garantizan una recuperación más acelerada.


Durante la actividad física:

  • Azúcares rápidos

Durante el ejercicio cardiovascular prolongado, el consumo de frutas, dulces y frutos secos inyecta energía a los músculos, lo que les permite resistir durante más tiempo y estar menos doloridos durante el esfuerzo.

  • Beber agua

La deshidratación favorece el agotamiento muscular y los calambres. Para fabricar energía y eliminar toxinas las células necesitan agua. Sin ella el funcionamiento del organismo es más lento. Durante el ejercicio prolongado es necesario beber el equivalente a un vaso de agua cada 15 minutos, y más de un litro y medio al día se haga o no deporte.

  • Recuperarse

Del mismo modo que calentar es importante, la recuperación también juega un papel determinante en la integridad de los músculos. Disminuir la actividad física progresivamente y estirar los músculos ayuda a evitar las contracturas.


Después de realizar la actividad física:

  • Carne o pescado

Estos alimentos debemos consumirlos una decena de horas después del entrenamiento para no sobrecargar los riñones durante el periodo de eliminación de toxinas. Debemos además elegir los que sean más magros para evitar la acumulación de grasas inútiles para el organismo.

  • Descansar

Es la mejor manera de evitar que los dolores musculares se intensifiquen. Hay que permitir a los músculos un periodo de recuperación antes de volver a trabajarlos.

  • Masajearse

Mejor que el estiramiento es el masaje, que relaja el músculo contracturado. El masaje permite que la sangre circule y propicia la evacuación de toxinas tras el ejercicio. Con aceites o cremas antiinflamatorias el masaje es una rutina de lo más agradable.